Hace tiempo cuando todavia no tenia carro y me paseaba en camiones y taxis por tijuana, de mi casa a la rio, pasaba por la 5 y 10, brisas, la benton, etc. hasta llegar de mi entonces trabajo hasta mi entonces casa, me gustaba mucho la aventura de conocer una nueva ciudad, me gustaba mirar como se comportaba la gente que subia y bajaba del camion, cada una con sus historias y vidas que nunca llegaria a conocer, todas con sus diferentes lineas del destino, muy diferentes unas de otras.
En uno de esos viajes cruzé miradas con un muchacho moreno alto que nunca habia conocido y que ahora no recuerdo bien su cara, su nombre lo supe hace apenas dos años atras, fue una de las tantas caras que ví en mis viajes del trabajo a mi casa que no recuerdo haberle puesto mucha atención. Pidio su parada mucho antes que yo y justo antes de bajarse me miro y con su mirada me hizo hacerle una promesa.
Antes de bajarse me dijo con su mirada: "Cuida mucho a mi chaparrita, te la encargo mucho".
Yo solo asenti con la cabeza sin tener idea de que hablaba.
Es la unica promesa que he hecho sin decir una sola palabra a alguien que en aquel entonces me era totalmente desconocido, fue mero destino. Nunca supe nada de el desde aquel entonces, jamas lo conoci en persona. Hace dos años y medio que aquel muchacho moreno y alto ya no está con nosotros, pero yo cumplí y sigo cumpliendo mi promesa que le hice aquel dia cuando bajo del camion y me hizo prometer de cuidar muy bien a su chaparrita que tanto amaba y que con todo gusto la sigo cumpliendo hasta el dia de hoy.
En uno de esos viajes cruzé miradas con un muchacho moreno alto que nunca habia conocido y que ahora no recuerdo bien su cara, su nombre lo supe hace apenas dos años atras, fue una de las tantas caras que ví en mis viajes del trabajo a mi casa que no recuerdo haberle puesto mucha atención. Pidio su parada mucho antes que yo y justo antes de bajarse me miro y con su mirada me hizo hacerle una promesa.
Antes de bajarse me dijo con su mirada: "Cuida mucho a mi chaparrita, te la encargo mucho".
Yo solo asenti con la cabeza sin tener idea de que hablaba.
Es la unica promesa que he hecho sin decir una sola palabra a alguien que en aquel entonces me era totalmente desconocido, fue mero destino. Nunca supe nada de el desde aquel entonces, jamas lo conoci en persona. Hace dos años y medio que aquel muchacho moreno y alto ya no está con nosotros, pero yo cumplí y sigo cumpliendo mi promesa que le hice aquel dia cuando bajo del camion y me hizo prometer de cuidar muy bien a su chaparrita que tanto amaba y que con todo gusto la sigo cumpliendo hasta el dia de hoy.



