Friday, March 31, 2006


Erase que se era un pan melancólico, éste no era un pan cualquiera, era nada menos que un bollo dulce, esponjoso y doradito en su cúpula, este bollo se la pasaba recordando y escribiendo sus memorias de cuando era sólo harina y agua. No extrañaba para nada ser aquella harina y agua que algún día fué, al contrario le encantaba ser un bollo grande y bronceado, pero sentía que algo le faltaba en su tierno corazoncito de bollo. -¿Que se lleva de maravilla con un bollo tan bueno como yo?- se preguntaba el bollo, probaba y probaba galletas y dulces pero nada. Sentida y solitaria dejaron olvidado un moca en su mesa, -¡Oscurito como yo... y que aroma!- decía el bollo asombrado, fué tanto la excitación del bollo que se tiró un clavado al moca, más no se acordaba que estaba hecho de harina y agua y cuando se sumergió en el moca el bollo se disolvió...

... no es una triste historia la del bollo, al contrario, al fín fueron uno.

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